Romanos 6

Cartas Paulinas

← Cap. 5
Cap. 7 →
1 ¿Qué diremos, pues? ¿Que debemos permanecer en el pecado para que la gracia se multiplique? ¡De ningún modo! a
2 Los que hemos muerto al pecado ¿cómo seguir viviendo en él? b
3 ¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? c
4 Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva. d
5 Porque si hemos hecho una misma cosa con él por una muerte semejante a la suya, también lo seremos por una resurrección semejante; e
6 sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con él, a fin de que fuera destruido este cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado. f
7 Pues el que está muerto, queda librado del pecado.
8 Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, g
9 sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre él. h
10 Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios. i
11 Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús. j

Triunfo sobre el pecado y vida para Dios

12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal de modo que obedezcáis a sus apetencias. k
13 Ni hagáis ya de vuestros miembros armas de injusticia al servicio del pecado; sino más bien ofreceos vosotros mismos a Dios como muertos retornados a la vida; y vuestros miembros, como armas de justicia al servicio de Dios. l
14 Pues el pecado no dominará ya sobre vosotros, ya que no estáis bajo la ley sino bajo la gracia. m
15 Pues ¿qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ningún modo! n
16 ¿No sabéis que al ofreceros a alguno como esclavos para obedecerle, os hacéis esclavos de aquel a quien obedecéis: bien del pecado, para la muerte, bien de obediencia, para la justicia? o p
17 Pero gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados, o
18 y liberados del pecado, os habéis hecho esclavos de la justicia. - o
19 Hablo en términos humanos, en atención a vuestra flaqueza natural -. Pues si en otros tiempos ofrecisteis vuestros miembros como esclavos a la impureza y al desorden hasta desordenaros, ofrecedlos igualmente ahora a la justicia para la santidad.
20 Pues cuando erais esclavos del pecado, erais libres respecto de la justicia. q
21 ¿Qué frutos cosechasteis entonces de aquellas cosas que al presente os avergüenzan? Pues su fin es la muerte. r
22 Pero al presente, libres del pecado y esclavos de Dios, fructificáis para la santidad; y el fin, la vida eterna. s
23 Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. t
🔗

Referencias Cruzadas

a

Versículo 1

3:5 – 8 .

b

Versículo 2

1 Pt 4:1 .

c

Versículo 3

Gal 3:27 .

d

Versículo 4

Col 2:12 ; 1 Pt 3:21 – 22 .

e

Versículo 5

Flp 3:10 – 11 ; 2 Tm 2:11 .

f

Versículo 6

Gal 5:24 ; 6:14 ; Ef 4:22 – 23 .

g

Versículo 8

1 Thes 4:17 .

h

Versículo 9

Hch 13:34 ; 1 Cor 15:26 ; 2 Tm 1:10 ; Rev 1:18 .

i

Versículo 10

Heb 9:26 – 28 ; 1 Pt 3:18 .

j

Versículo 11

2 Cor 5:15 ; 1 Pt 2:24 .

k

Versículo 12

Gn 4:7 .

l

Versículo 13

12:1 ; Ef 2:5 / 5:14 ; Col 3:5 .

m

Versículo 14

Gal 5:18 ; 1 Jn 3:6 .

n

Versículo 15

5:17 , 21 .

o

Versículo 16-18

Jn 8:32 – 36 .

p

Versículo 16

Jn 8:31 – 34 ; 2 Pt 2:19 .

o

Versículo 16-18

Jn 8:32 – 36 .

o

Versículo 16-18

Jn 8:32 – 36 .

q

Versículo 20

Jn 8:34 .

r

Versículo 21

8:6 , 13 ; Prov 12:28 ; Ez 16:61 , 63 .

s

Versículo 22

1 Pt 1:9 .

t

Versículo 23

Gn 2:17 ; Gal 6:7 – 9 ; Stgo 1:15 .

📝

Notas del Capítulo

Versículo 1-11

Para defender el evangelio contra la acusación de que promueve la laxitud moral (cf. Rm 3,5-8), Pablo se expresa en el estilo típico de diatriba enérgica. La demostración de generosidad o gracia de Dios no es provocada por el pecado sino, como se afirma en Rm 5,8, es la expresión del amor de Dios, y este amor promete vida eterna a todos los creyentes (Rm 5,21). Pablo ve la conducta actual de los creyentes desde la perspectiva de la salvación completa de Dios cuando el cuerpo es resucitado y dirigido totalmente por el Espíritu Santo. A través del bautismo, los creyentes comparten la muerte de Cristo y así escapan del dominio del pecado. A través de la resurrección de Cristo, el poder de vivir de nuevo se convierte en realidad para ellos, pero la plenitud de la participación en la resurrección de Cristo todavía está en el futuro. Pero la vida que se vive dedicada a Dios ahora es parte integral de ese futuro. Por lo tanto, cualquiera que sinceramente afirme estar interesado en ese futuro difícilmente podrá decir: «Pecamos para que la gracia abunde» (cf. Rm 6,1).

Versículo 12-19

Los cristianos han sido liberados del dominio del pecado, pero el pecado se esfuerza por reclamar a sus víctimas. El antídoto es el recuerdo constante de que la gracia divina los ha reclamado y los identifica como personas que viven sólo para los intereses de Dios.

Versículo 17

En contraste con la humanidad, que fue entregada a la indulgencia propia (Rm 1,24-32), los creyentes son confiados («entregados») al modelo de enseñanza de Dios, es decir, la nueva vida que Dios pretende desarrollar en los cristianos a través de la productividad del Espíritu Santo. A lo largo de este pasaje, Pablo utiliza el modelo amo-esclavo para enfatizar el hecho de que uno no puede dar lealtad a Dios y al pecado.

Versículo 20

Fuisteis libres de la justicia: expresado irónicamente, porque tal libertad es realmente tiranía. Las metáforas comerciales en Rm 6,21-23 sólo suman de una manera: el pecado es una mala ganga.