Exodo 21

Pentateuco

← Cap. 20
Cap. 22 →

Leyes relativas a los esclavos

1 Estas con las normas que has de dar:
2 Cuando compres un esclavo hebreo, servirá seis años, y el séptimo quedará libre sin pagar rescate. a
3 Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, su mujer saldrá con él. a
4 Si su amo le dio mujer, y ella le dio a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán del amo, y él saldrá solo. a
5 Si el esclavo declara: «Yo quiero a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; renucio a la libertad» a
6 su amo le llevará ante Dios y, arrimándolo a la puerta o a la jamba, su amo le horadará la oreja con una lezna; y quedará a su servicio para siempre. a
7 Si un hombre vende a su hija por esclava, ésta no saldrá de la esclavitud como salen los esclavos.
8 Si no agrada a su señor que la había destinado para sí, éste permitirá su rescate; y no podrá venderla a gente extraña, tratándola con engaño.
9 Si la destina para su hijo, le dará el mismo trato que a sus hijas.
10 Si toma para sí otra mujer, no le disminuirá a la primera la comida, ni el vestido ni los derechos conyugales.
11 Y si no le da estas tres cosas, ella podrá salirse de balde sin pagar rescate.

Homicidio, maldiciones y lesiones

12 El que hiera mortalmente a otro, morirá; b
13 pero si no estaba al acecho, sino que Dios se lo puso al alcance de la mano, yo te señalaré un lugar donde éste pueda refugiarse.
14 Pero al que se atreva a matar a su prójimo con alevosía, hasta de mi altar le arrancarás para matarle.
15 El que pegue a su padre o a su madre morirá.
16 Quien rapte a una persona - la haya vendido o esté todavía en su poder - morirá. c
17 Quien maldiga a su padre o a su madre morirá. d
18 Si dos hombres riñen y uno hiere a otro con una piedra o con el puño, pero no muere, sino que, después de guardar cama,
19 puede levantarse y andar por la calle, apoyado en su bastón, el que le hirió quedará exculpado, pero pagará el tiempo perdido y los gastos de la curación completa.
20 Si un hombre golpea a su siervo o a su sierva con un palo y muere a sus manos, cae bajo la ley de venganza.
21 Pero si sobrevive un día o dos, no será vengado, pues lo había comprado con dinero.
22 Si unos hombres, en el curso de una riña, dan un golpe a una mujer encinta, y provocan el parto sin más daño, el culpable será multado conforme a lo que imponga el marido de la mujer y mediante arbitrio.
23 Pero si resultare daño, darás vida por vida, e
24 ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, e
25 quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal. e
26 Si un hombre hiere a su siervo o a su sierva en el ojo y le deja tuerto, le dará libertad en compensación del ojo.
27 Si uno salta un diente a su siervo o a su sierva, le pondrá en libertad en compensación del diente.

Sobre los daños causados por bueyes

28 Si un buey acornea a un hombre o a una mujer, y le causa la muerte, el buey será apedreado, y no se comerá su carne, pero el dueño del buey quedará exculpado.
29 Mas si el buey acorneaba ya desde tiempo atrás, y su dueño, aun advertido, no le vigiló, y ese buey mata a un hombre o a una mujer, el buey será apedreado, y también su dueño morirá.
30 Si se le impone un precio por ello, dará en rescate de su vida cuanto le impongan.
31 Si acornea a un muchacho o a una muchacha, se seguirá esta misma norma.
32 Si el buey acornea a un siervo o a una sierva, se pagarán treinta siclos de plata al dueño de ellos, y el buey será apedreado.
33 Si un hombre deja abierto un pozo, o si cava un pozo y no lo tapa, y cae en él un buey o un asno,
34 el propietario del pozo pagará al dueño de ellos el precio en dinero, y el animal muerto será suyo.
35 Si el buey de uno acornea al buey de otro, causándole la muerte, venderán el buey vivo y se repartirán el precio, repartiendo igualmente el buey muerto.
36 Pero si era notorio que el buey acorneaba desde tiempo atrás, y su dueño no le vigiló, pargará buey por buey y el buey muerto será suyo.
37 Si un hombre roba un buey o una oveja, y los mata o vende, pagará cinco bueyes por el buey, y cuatro ovejas por la oveja. f
🔗

Referencias Cruzadas

a

Versículo 2-6

Lv 25:39 – 55 ; Dt 15:12 – 18 ; Jer 34:14 .

a

Versículo 2-6

Lv 25:39 – 55 ; Dt 15:12 – 18 ; Jer 34:14 .

a

Versículo 2-6

Lv 25:39 – 55 ; Dt 15:12 – 18 ; Jer 34:14 .

a

Versículo 2-6

Lv 25:39 – 55 ; Dt 15:12 – 18 ; Jer 34:14 .

a

Versículo 2-6

Lv 25:39 – 55 ; Dt 15:12 – 18 ; Jer 34:14 .

b

Versículo 12

Lv 24:17 ; Nm 35:15 – 29 ; Dt 4:41 – 42 ; 19:2 – 5 .

c

Versículo 16

Dt 24:7 .

d

Versículo 17

Lv 20:9 ; Prov 20:20 ; Mt 15:4 ; Mk 7:10 .

e

Versículo 23-25

Lv 24:18 – 21 ; Dt 19:21 ; Mt 5:38 .

e

Versículo 23-25

Lv 24:18 – 21 ; Dt 19:21 ; Mt 5:38 .

e

Versículo 23-25

Lv 24:18 – 21 ; Dt 19:21 ; Mt 5:38 .

f

Versículo 37

2 Sm 12:6 .

📝

Notas del Capítulo

Versículo 1

Ordenanzas: precedentes judiciales que se utilizarán para resolver cuestiones de derecho y costumbre. Más de la mitad de las leyes civiles y religiosas de esta colección (20:22–23:33), designadas en 24:7 como "el libro del pacto", tienen paralelos en las leyes cuneiformes del antiguo Cercano Oriente. Está claro que Israel participó en una cultura jurídica común con sus vecinos.

Versículo 2

Esclavo: un israelita podía convertirse en esclavo de otro israelita como medio de pagar una deuda, o un israelita podía nacer en la esclavitud debido a la condición de esclavo de uno de sus padres. Aquí se prescribe un límite de tiempo para dicha esclavitud; otras estipulaciones (vv. 20–21, 26–27) intentaron reducir los males de la esclavitud, pero la esclavitud en sí misma no se condena en el Antiguo Testamento.

Versículo 6

A Dios: el ritual de la perforación de la oreja del esclavo, que significaba un compromiso de por vida con el amo, probablemente tenía lugar en la puerta de la casa, donde se invocaba a Dios como protector del hogar como testigo. Otro lugar posible para el ritual habría sido la puerta del santuario, donde Dios o los jueces habrían sido testigos de la promesa del esclavo de obediencia de por vida a su amo.

Versículo 8

La designó: la destinó como esposa de segundo rango.

Versículo 12-14

El homicidio involuntario debe castigarse de manera diferente al asesinato premeditado y deliberado. Quien mata involuntariamente puede buscar asilo agarrando los cuernos del altar en el santuario local. En la historia israelita posterior, cuando la adoración se centralizó en Jerusalén, se designaron ciudades de todo el reino como lugares de refugio. Al parecer, los líderes de la comunidad local debían determinar si el homicidio fue intencional o no.

Versículo 15

El verbo que se usa con más frecuencia significa un ataque violento, a veces mortal. La severa pena asignada tiene como objetivo salvaguardar la integridad de la familia.

Versículo 17

Maldiciones: no simplemente una exclamación airada dirigida a los padres, sino una fórmula jurídica solemne de retribución justificable que se consideraba legalmente vinculante y garantizada por Dios.

Versículo 22-25

Esta ley del talión se aplica aquí en el caso específico de una mujer embarazada que, como testigo inocente, resulta herida por dos hombres que luchan. La ley del talión no se presenta como un principio general que deba aplicarse en todo el libro del pacto. (Pero véase la nota sobre Lv 24:19-20). Aquí, este principio de responsabilidad rigurosa tenía como objetivo evitar lesiones a una mujer a punto de dar a luz, aparentemente requiriendo que el agresor hiciera que su propia esposa sufriera daño cuando estaba a punto de dar a luz a un nuevo miembro de su familia. Sin embargo, es discutible si el talión se entendió o aplicó literalmente alguna vez en Israel. En su Sermón del Monte, Jesús desafía a su audiencia a encontrar una forma de justicia más profunda que el supuesto equilibrio que ofrece el talión (Mt 5:38-40).

Versículo 30

Rescate: la cantidad de dinero o bienes materiales necesarios para restaurar la relación entre los familiares de la víctima y el dueño negligente del buey que embistió.